lunes 12 de marzo de 2012

La “Gran Jaime” de Boudou. (*)

OJOTA es la división de la SI (ex SIDE) que realiza las escuchas telefónicas por orden judicial y que actúa en estos temas también cumpliendo instrucciones de la Casa Rosada. Fuentes de inteligencia señalan que operadores de OJOTA habrían interceptado una charla entre el vicepresidente Amado Boudou y su novia Agustina Kaempfer. Durante la misma, ella le decía que nadie del gobierno lo salía a defender y que los de La Cámpora “son unos chorros” igual que Abal Medina y especialmente Máximo. Siempre según la misma versión, el vice -tal vez recordando los problemas que le causaron otras llamadas telefónicas- le habría ordenado a Agustina que se callara. Pero la periodista habría hecho lo contrario, reclamándole a su novio que empezara a hablar de los secretos del gobierno y que amenazara con “llevárselos a todos puestos”. “Hacé como Jaime y Schoklender, que la gorda (por CFK) se asusta mucho” habría sido otra de las propuestas de Agustina. El caso es que Boudou, sin duda apurado por terminar con la charla, le habría dado la razón a su novia.

El susto y la reacción.

El caso es que la desgrabación de esta escucha telefónica le habría sido entregada por Héctor Icazuriaga a Cristina, Zannini y Parrilli. Éstos se preocuparon mucho y le habrían encargado a Abal Medina que sondeara al vice, con quien mantiene buen diálogo. Al rato, el jefe de gabinete habría confirmado que las escuchas no mentían: Boudou admitiría estar “muy caliente “porque lo dejaron solo y no sólo por ello. También estaría nervioso porque el juez federal Norberto Oyarbide no se había finalmente hecho cargo de la causa de Ciccone. También Boudou habría señalado que “estaba podrido” de que en los medios se dijera que Máximo lo retaba cada dos por tres. Consigna la misma fuente que el vice habría empezado a deslizar amenazas. Por ejemplo que, si finalmente el gobierno le suelta la mano, revelaría que cuando estaba al frente de la ANSES, Jorge Brito le daba altas comisiones a él y a Néstor Kirchner por los depósitos del ANSES en el banco Macro. En otras palabras, que estaría dispuesto a enlodar la imagen heroica del fallecido ex presidente, que tanto le costó fabricar al gobierno.

El enojo de Boudou con Cristina se extendería a que ésta lo habría hecho quedar “como un b…” públicamente, cuando días atrás le prohibió que le acomodara sus papeles delante la Asamblea Legislativa.

En Olivos, la idea de un Boudou fuera de control habría empezado a asustar y, para distender la situación, la presidente le habría ordenado a Gabriel Mariotto que defienda al vice en nombre de la militancia y también a Ricardo Etchegaray que responda a las “mentiras” de Clarín. Así fue que el administrador de la AFIP salió ayer a decir que ni él ni Boudou pidieron el levantamiento de la quiebra y que sólo podía hacerlo el juez comercial Luis Cosentino, el que habría recibido un pedido expreso en ese sentido. En conclusión, presionado por su novia, el vice consiguió al menos que lo defiendan. Cierto alivio en medio de una tormenta a la que no se le ve el final.


Por Guillermo Cherashny.


    

sábado 10 de marzo de 2012

El país maravilloso de La Cámpora

Todos habrán leído en los diarios la oportuna instrucción de La Cámpora a sus militantes para que ignoren por completo el libro de la periodista Laura Di Marco sobre esa agrupación, que salió esta semana. La orden fue muy clara: no hay que hacer ninguna referencia al libro, ninguna mención en las redes sociales, ninguna crítica, para no contribuir a su promoción. Es decir, para La Cámpora, La Cámpora no existe. Bien hecho.

Digo que fue una instrucción oportuna porque me llegó cuando estaba a punto de salir a comprarlo. Moría por ver si yo aparecía en alguna línea o al menos en un pie de página. Mi militancia allí es de tercera o cuarta línea, por no reunir los requisitos: no soy joven, no vivo en Puerto Madero, no ocupo un cargo público, no soy director por el Estado en ninguna empresa privada, no me sobra la plata, no tengo costumbres extrañas. Soy de una vulgaridad espantosa y, por lo tanto, indigno de un movimiento que en política es lo más fashion que he visto: ¡cobran fortunas por hacer la revolución!

De todos modos, les resultó atractivo mi perfil de columnista recontra K en el diario de Mitre y me aceptaron, aunque sin voz ni voto. "Lo único que necesitamos de vos es que escuches lo que te decimos y acates, ¿Ok?" Acepté, porque una de mis mayores aspiraciones en la vida era recibir órdenes de Máximo Kirchner, un tipo excepcional, único, que dirige medio país sin haberse preparado, que sabe de todo sin haber estudiado, que es millonario sin haber trabajado. Un grande. Dicen que le están enseñando a hablar en público. Sólo le falta aprender a sonreír y será perfecto.

Durante meses, mi condición de kelper de La Cámpora hacía que pocos me tuvieran en cuenta. Además, eran los tiempos en que las cosas en el país estaban funcionando muy bien. Pero cuando empezaron a complicarse, nuestra agrupación fue llamada por la Presidenta a asumir el control de los asuntos más importantes del Estado -en primer lugar, del relato-, y allí se acordaron de mí. Desde entonces, todas las semanas me llama una suerte de comisario político y me baja línea. Es un intercambio muy ordenado: las órdenes siempre las da él. Y muy rico: me vive haciendo puré.

Este miércoles, el comisario estaba especialmente duro. "Che, ni una palabra sobre los llantos de la señora. Está llorando en todos los discursos y eso podría dar a pensar que anímicamente está quebrada." Ok, dije. "Che, Boudou por ahora no es tema. Ni bueno ni malo. No es tema. Le dijimos que saliera a dar una explicación de lo de Ciccone y cada vez se entierra más." Ok. "Che, dale aire a la misión de Moreno en Angola. No hables de los empresarios que lo acompañaron, porque a la mayoría no los conocen ni en su casa, pero sí de Moreno y de Angola. Angola es el futuro. En estos momentos hay renuncias masivas de secretarios de Comercio en todo el mundo por no habérseles ocurrido ir a Angola." Ok.

Siguió la instrucción. "Che, olvidate lo que dijo la señora de los maestros, eso de que trabajan cuatro horas y tienen tres meses de vacaciones. La pifió mal. Fue un horror." Le propuse que retocáramos la frase. Algo así como: "Queremos que los maestros trabajen cuatro horas y tengan tres meses de vacaciones, para que estén descansados y con todas las pilas a la hora de educar a nuestros hijos". Me trató de idiota y cambió de tema. "Che, duro con Lorenzetti. Hay que sacarle las ganas de discursear. Contá que vive hablando con Cristina, que en privado es una seda y que en realidad está poniendo fichas para algún día saltar a la política. También podés contar que bastó un llamadito al día siguiente de su discurso para que saliera a desmentir lo que había dicho." Ok. "Che, no hables de las reservas del Banco Central. Da la impresión de que se nos acabó la nafta y estamos usando el tanque de reserva. Decí que es la plata del pueblo y que se la sacamos a los bancos para que vuelva al pueblo." Ok.

"Che [a esta altura yo ya no sabía si era una bajada de línea o una catarsis], aflojemos con lo de Once. Al final, ¿qué pretende la gente, viajar pagando una miseria y que además los trenes no choquen?" Ok. "Che, que en tu diario no publiquen más fotos de colas para la tarjeta SUBE. Y paren con la inflación, como si 25% fuera tan terrible. Basta de darle manija a la inseguridad: inseguridad sólo hay en la provincia de Buenos Aires. Córtenla con que muchas industrias están paradas por falta de insumos importados. No insistan con la crisis energética. Dejen de decir que este año el crecimiento va a ser insignificante. ¡Y no quiero volver a leer nada sobre la caída de la señora en las encuestas!"

Dije Ok una vez más, pero me animé a preguntarle a mi comisario. "Entendido. Ahora, ¿de qué puedo hablar, entonces?" La respuesta fue inmediata. "Ya te dije: ocupate de Moreno, que es nuestro ministro de Economía, nuestro canciller, nuestro jefe de Gabinete; de Schiavi, al que primero echamos y después despedimos con aplausos, elogios y agradecimientos; de De Vido, que pidió contabilizar también la gente que no se muere; de Roger Waters: contá que la señora lo invitó a la Casa Rosada ¡y lo hizo esperar 45 minutos! Que aprenda ese inglesito que vino a llevarse los dólares que tanto cuida Moreno."

Tiene razón. Hay buenas noticias por todos lados. Sólo se trata de saber leer la realidad. Desde el balcón privilegiado de La Cámpora, me asomo al país, lo miro y concluyo: qué bien lo estamos dejando.


Por Carlos M. Reymundo Roberts.


    

viernes 17 de febrero de 2012

Malvinas - Falklands / Realidad y Ficción.

Ficción:

- Los gobiernos de la UNASUR y MERCOSUR apoyan a la Argentina en su reclamo de soberanía, ya sea a través de declaraciones o bien no dejando entrar a puerto a naves con bandera de las Islas.

- Argentina lleva a la ONU reclamo por militarización del Atlántico Sur.


Realidad:

- Grupo de ciudadanos chilenos que viven en Malvinas, apoyan a Gran Bretaña: “Nosotros no apoyamos a los argentinos, apoyamos a la gente de Falkland”.

- Empresarios uruguayos viajan a las islas para hacer negocios con los Kelpers.

- Una empresa brasileña será la encargada de construir la pista en la Isla Santa Helena (Atlántico) que hará conexión con las Falklands.

- La Argentina no esta preparada para tratar el tema Malvinas, ni política, económica, social o militarmente. El reclamo de soberanía seguramente no esta entre las prioridades de nuestro país.

- Si por ejemplo se usaran los $1600 Millones (futbol + TC) para organizar una estrategia útil, quizás la cosa sería diferente.


Fuente: El Cipayo


    

martes 14 de febrero de 2012

Tras un manto de neblina, ella, la Presidenta. (*)

Ay, señora, señora, volví a caer en la tentación. Lucho y caigo, lucho y caigo. Caigo en la tentación irresistible de hablar de Usted. Entiendo perfectamente que sea el centro de nuestro sistema solar, un imán al que se va y se vuelve una y mil veces, pero me gustaría ocuparme también de otros astros. Por ejemplo, de Moreno, al que le debemos tanto; de Boudou, que nos debe tanto; de La Cámpora, cuyos jefes están ganando tanto. Tanto prestigio. Pero no lo consigo. Usted, nuestro Sol, me abrasa con el calor de sus palabras y sus acciones, y yo vuelvo a rendirme y a dedicarle mi columna.

Me da la impresión, además, de que es lo que la gente está esperando. Me lo dicen siempre en la calle: "Vos que la conocés, vos que la tratás, hablanos más de ella, hablanos todo el tiempo de ella. Contanos cómo es cuando no está frente a un micrófono. Contanos si es cierto que es tan genia que apenas necesita trabajar cuatro o cinco horas por día, y el resto se la pasa caminando en la cinta, maquillándose, eligiendo el vestuario y leyendo los diarios".

Pese a ese clamor, esta semana pensaba hablar de otras cosas; de la gran idea de repartir la tarjeta SUBE a las apuradas, con 9 horas de colas bajo un calor de 40° y cuando medio país está de vacaciones (siempre sospeché que Schiavi, el secretario de Transporte, seguía trabajando para Macri); pensaba destruir a Moyano (nunca le vamos a perdonar que haya ido al programa de Morales Solá); pensaba destruir a Scioli (nunca le vamos a perdonar que se haya reunido con Moyano); pensaba hablar maravillas de Mariotto (nunca vamos a terminar de agradecerle todo lo que está haciendo para destruir a Scioli); pensaba todo eso, hasta que Usted nos regaló otro acto en la Casa Rosada, otros anuncios, otro discurso memorable.

Señora, qué bien se lo pensó. Harta de que la aplaudan los aplaudidores de siempre, esta vez se hizo aplaudir también por la oposición. Fue muy oportuno destacar en el mensaje que la presencia de tan amplio abanico de partidos hablaba de una política de Estado en el tema Malvinas. Claro que sí. Una verdadera política de Estado, de la que los dirigentes opositores, sentaditos allí en primera fila, se estaban enterando en ese momento.

Estoy seguro de que no hacía falta anticiparles nada. Casi todos ellos, orgullosos con la invitación, fueron a la Casa Rosada convencidos de que el discurso tenía que gustarles, y por suerte les gustó. Qué habilidad, señora, para llevar siempre la delantera, para poner las reglas de juego, para aparecer Usted grande y ellos, chiquitos.

Otro acierto fue presentar la desclasificación del Informe Rattenbach con tanta pompa y circunstancia: pienso que en medio del barullo pocos se dieron cuenta de que en realidad estábamos dando marcha atrás, porque no se revelará todo, como había prometido, sino sólo lo que una comisión permita revelar. Cristina, si existiera el Premio Nobel del Relato, Usted vengaría la memoria de Borges.

Me gustó, además, el armado del acto, toda la escenografía, su actuación. Me gustó que fuera presentada como "la Presidenta de 40 millones de argentinos", porque fue una forma sutil de intimidar a los ingleses, de advertirles: ojo que en esto estamos todos juntos. La única picardía es que somos 40 millones según el censo del Indec, y entonces los ingleses van a pensar que en realidad somos muchos menos.

Si la ceremonia tuvo tanto fervor se debió, creo, a los chicos de La Cámpora, siempre dispuestos a festejar todo, a aplaudir todo. Algunos criticaron que se hubiera optado por ellos y no por los ex combatientes que se quedaron afuera, en la plaza. A mí que me perdonen, pero los camporistas también son combatientes: hay que ver cómo luchan cada día para tener más cargos, más poder, más influencia. Muchos departamentos de Puerto Madero se han convertido en trincheras desde las cuales estos chicos combaten para imponer sus ideas y convicciones.

En cambio, con otros aspectos del acto no estuve tan de acuerdo. Por ejemplo, no sé si resultó la mejor idea que el único anuncio para los veteranos de la guerra fuera decirles que estábamos preocupados por su salud mental. Tampoco me pareció de buen gusto haber entregado largavistas a los invitados para que pudieran encontrar al canciller Timerman.

Por supuesto, son cuestiones menores. Todo eso es nada frente a un mensaje entrañable y erudito en el que Usted, señora, nos habló de geografía, zoología, diplomacia, historia, fútbol y, sureña al fin, del vuelo de los pájaros en los confines del país.

Nos recordó, además, la grotesca farsa montada por la banda de dictadores y genocidas para justificar una guerra inexplicable. Me encantó ese tramo del discurso: dejó en claro que ustedes rechazaron siempre tamaña locura. La publicación al día siguiente en Clarín de la foto en la que se ve a Néstor en una brigada de Río Gallegos, en abril de 1982, junto a militares en un acto por las Malvinas, no empaña nada. Todos estamos seguros de que después, en la intimidad del cuartel, El les hizo saber a los milicos lo contrariado que estaba.

Cristina, gracias. Gracias otra vez por mostrarnos la luz tras un manto de neblina.





    

viernes 10 de febrero de 2012

La mentira tiene patas cortas, tobillos gordos, y se viste de negro


El minero que fue presentado como un "obrero del mineral" y que durante el acto en Casa Rosada en el que se anunciaban inversiones y dialogó con Cristina Fernández mediante una videoconferencia desde una fábrica de cemento en la ciudad bonaerense de Olavarría es el actual presidente del Partido Justicialista local y secretario General del gremio que los nuclea, AOMA.

Durante el evento la presidente pidió hablar con uno de los trabajadores de la compañía y el "elegido" fue Armando Domínguez, que con ropa de trabajo y un casco amarillo agradeció a la mandataria por su gestión para atacar, después, a los ambientalistas que en el día de ayer cortaron la ruta que lleva a la mina de Bajo La Alumbrera en la provincia de Catamarca y que fueran ferozmente reprimidos por la policía provincial y la Gendarmería Nacional.

Según Domínguez, en Catamarca se "tuvo en vilo a cientos de trabajadores porque no se podían entrar elementos básicos como alimentos, comida, y medicamentos". "Los trabajadores mineros queremos trabajar en paz. Y no que cuatro o cinco pseudo-ambientalistas nos corten la ruta", reclamó.

Además de la burda pero previsible manipulación informativa a la que se prestó Cristina Fernández -ya que lo conoce personalmente-, la mandataria nacional mostró una versión muy peligrosa en quienes detentan el Poder. Asignó a las declaraciones del simple "obrero" el clásico dicho romano "Vox Populi, Vox Dei". Que además de no resultar cierto, le permitió repetir lo central del esquema de la propaganda fascista de valorar como verdad universal la palabra de una persona ungida como "vocce del popolo".

Fuentes del Concejo Deliberante local confiaron este mediodía a Contexto24.com que "Domínguez hará 25 años que no se pone un casco y ayer fue presentado como un obrero común del mineral de Olavarría". El vocero del bloque de la UCR local agregó que "es muy burdo lo que hicieron porque acá nos conocemos todos. Domínguez ha estado en actos en Casa de Gobierno y compartió reuniones en Olivos con Cristina y con Néstor Kirchner".

Cristina hacía bromas y asentía con aprobación al escuchar sus palabras, tras lo cuál afirmó "vamos a tener que darnos una discusión política en serio y responsable"; mientras tanto la policía provincial volvía a reprimir a los vecinos y ambientalistas en Catamarca.

¿Aún querés ver el video?... Acá lo tenés, y presta atención a la última parte... "corten, corten , que algunos no son tan boludos y se van a dar cuenta"





    
Fuente: Contexto24.com